La Huelga

Dr. Camilo Orós Lobatón
Especialista legal de la Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria – Corte Suprema
SUMARIO:  1. Definición, 2. Etimología, 3. Naturaleza Jurídica, 4. Clasificación de la Huelga, 5. Elementos de la Huelga, 6. Fines de la Huelga,  7. Limitaciones al Derecho de Huelga

DEFINICIÓN
En nuestro ordenamiento. El art. 72 del D.L. 25593 sobre relaciones laborales entiende que el ejercicio del derecho de huelga habrá de realizar mediante suspensión del trabajo acordado mayoritariamente y realizada en forma voluntaria y pacífica por los trabajadores y sin ocupación por los mismos del centro de trabajo o de cualquiera de sus dependencias.
Existen en la doctrina  dos corrientes, en cuanto al derecho de huelga, la doctrina clásica que es la que recoge nuestro sistema en donde se concibe a la huelga como la suspensión colectiva, mayoritaria, voluntaria y pacífica de las labores con abandono del centro de trabajo y la otra doctrina denominada “dinámica” en donde la huelga es concebida como la perturbación en la manera habitual de cumplir con la prestaciones laborales. 
Para Orlando Gonzáles Nieves “Es aquella parte del contenido de un derecho sin la cual ésta pierde su peculiaridad”, es “lo  que hace que sea recognoscible como derecho perteneciente a un determinado tiempo”.
Y luego añade: “El contenido esencial del derecho de huelga consiste en una cesación del trabajo, en cualquiera de las manifestaciones o modalidades que pueda revestir”. 

ETIMOLOGÍA
Algunos de los caracteres de la huelga, tales como su condición de hecho colectivo y reivindicativo o de protesta, se aprecia en la propia etimología de la expresión que identifica, cargada de una importante connotación histórica.
No nos referimos a la expresión castellana; “huelga”, que deriva de “holgar”, que simplemente quiere decir “descansar, tomar aliento”, “estar ocioso, no trabajar”, etc., por lo cual no posee una relación directa y excluyente con el sentido laboral del término; de ahí que, en nuestro idioma, gramaticalmente, “huelga” tanto es el “paro colectivo en el trabajo de personas empleadas en el mismo oficio, impuesto por ellas mismas, como “espacio de tiempo en que uno está sin trabajar”, o aún “recreación, diversión”.
El sentido etimológico verdaderamente significativo lo tiene la expresión francesa “gréve”, también utilizada en portugués. Al respecto, Cabanellas recuerda que “gréve” es el nombre que se da en francés a una plaza, playa o espacio llano cuya superficie está principalmente formada de guijarros. Y agrega, citando a J. Dauvy: “La plaza del ayuntamiento de París se llamaba anteriormente Plaza de Gréve, o plaza de huelga. Era ésta un gran terreno sin construcciones, sobre el cual había acumulado el río gran cantidad de arena y piedrecillas, de donde le vino su nombre, antes de que se construyeran los muelles para encauzar el lecho del Sena. Durante mucho tiempo, los obreros sin trabajo se reunieron en esa plaza, y era ahí donde los empresarios acudían a tratar con ellos y a contratarlos. Cuando los obreros estaban descontentos con las condiciones de trabajo se colocaban en la huelga (gréve), lo cual quiere decir, literalmente, en la Plaza de Greve, a la espera de mejores respuestas… De ahí que,  cuando los trabajadores suspenden voluntaria y colectivamente el trabajo, se está ante una huelga (gréve)”. Como se ve, el carácter reivindicativo y autodefensivo de la huelga es de su esencia y se remota a los propios orígenes de su denominación. 

NATURALEZA JURÍDICA
En el tránsito de la primera a la segunda etapa, como resultado de la coalición la huelga era vista como el derecho individual de no trabajar sin el pleno consentimiento y eso se amparaba en la idea del derecho natural de la libertad humana, el estado de huelga devenía en un hecho resultante del ejercicio simultáneo de muchos derechos individuales.
Para De la Cueva, el fundamento de la huelga era el derecho negativo de no trabajar, pero con su reconocimiento legal y su constitucionalización, tal como ocurrió en el art. 123 de la constitución Mexicana de 1917, el derecho negativo de no trabajar se convirtió en un derecho positivo: la facultad legal de suspender las labores en las empresas cuando se satisfacen ciertos requisitos señalados por las leyes. Por eso para la mayoría de estudiosos la huelga fue un hecho jurídico que devino o se transformó en acto jurídico. Esta última consideración supone su necesaria reglamentación, pues para que el ordenamiento legal estatal haga producir a un acto de voluntad los efectos jurídicos deseados, es condición esencial que el acto reúna los requisitos de fondo y forma previstos en la ley. En el pasado, el hecho de la huelga era un acto ilícito y generaba responsabilidad de diverso orden, al reconocerse por la ley la licitud del hecho se transformó en acto jurídico, por tanto en derecho relativo o limitado, pues el derecho absoluto no existe. 
En forma mayoritaria la doctrina define la posición de que, en síntesis, la naturaleza jurídica de la huelga se explica por el de ser un acto jurídico. Pero existen posiciones discrepantes, como la sostenida por De Buen. Este autor, en un interesantísimo punto de vista que ayuda en última instancia a avivar el debate técnico-jurídico entre reglamentación o no reglamentación, oponiéndose a De la Cueva, cuestiona la tesis de Huelga-acto jurídico en sentido tradicional, le parece errónea y su aceptación ha llevado al legislador a crear procedimientos de calificación que se montan en la teoría clásica del acto jurídico (objeto posible, voluntad, forma debida), al grado que la improcedencia de la huelga, desafortunadamente calificada en el derecho mexicano como “inexistente”, se declara por la carencia de un requisito esencial. En la misma línea de pensamiento, agrega que el concepto de “huelga ilícita” responde a la tesis civilizada de que la ilicitud en el objeto determina la nulidad del acto jurídico. Estima que dichos planteamientos eran explicables o razonables en 1931, pero inaceptables en 1970, tanto más si se tiene en cuenta la fobia anticivilista de los autores de la ley.  

CLASIFICACIÓN DE LA HUELGA
Para el colombiano Guerrero Figueroa,  luego de aclarar que combina diversas tesis extranjeras porque no cuentan con mucha doctrina nacional, presenta la siguiente clasificación:

  1. Por el Sistema Legal.-  la reglamentada por la ley, la admitida por la costumbre, y las prohibidas por la ley;
  2. Por la Relación Contractual.- las admitidas (con límites o sin ellos), las reglamentadas por la ley; y, las limitadas por el contrato individual de trabajo;
  3. Por su Extensión.- generales y parciales;
  4. Por el Fin Perseguido.- defensivo, ofensivo, de intereses o económico, social o de derecho, político, revolucionario, y de simpatía;
  5.  Por el Territorio que Abarcan.- locales, regionales, nacionales e internacionales;
  6. Por la Actitud de los Trabajadores.- pacificas; y, violentas; y,
  7. Por su Efectividad.- reales y simbólicas.

ELEMENTOS DE LA HUELGA
Para Javier Arévalo Vela, considera los elementos siguientes.

  1. Suspensión Al Trabajo.- La huelga implica dejar  de hacer, dejar de trabajar; queda por ello fuera de esta definición cualquier acto que consista en disminuir o variar el ritmo de trabajo que no implique la suspensión de las labores.
  2. Suspensión Colectiva.- Sólo de manera grupal los trabajadores pueden realizar la huelga, este elemento se fundamenta en el hecho que el ejercicio del derecho de la huelga es un derecho colectivo y no individual.
  3. Acuerdo Mayoritario.- La decisión de ejercitar el derecho de huelga sólo puede provenir de un acuerdo tomado por los trabajadores en forma mayoritaria durante una asamblea que debe cumplir con las formalidades exigidas por el artículo 73 de la LRCT.
  4. Realización Voluntaria.-  El ejercicio del derecho de huelga debe ser en forma voluntaria sin coacción alguna, eliminando toda clase de presiones abusivas.
  5. Realización Pacifica.- El ejercicio del derecho de huelga debe ser pacífico, rechazando la utilización de formas violentas sobre las personas, por ejemplo agresiones contra los directivos de la empresa o contra los bienes de la empresa (destrucción de la maquinara o de las instalaciones) aspecto que es reiterado en el artículo 79 de la Ley.
  6. Abandono Del Centro De Trabajo.- La huelga debe realizarse fuera de las instalaciones del centro de trabajo, entendiéndose que al suspenderse las labores no pueden permanecer los trabajadores dentro de la empresa. 

FINES DE LA HUELGA
Históricamente y jurídicamente es un instrumento de la lucha social, más específicamente, de la lucha de clases. Presupone un ambiente de explotación capitalista donde los asalariados usan el medio de presión vinculado a diversas finalidades: puede tener como objetivo la mejora específica de las condiciones de trabajo, puede tener propósitos más amplios relacionados con el trabajo, puede buscar presionar a los poderes públicos, lo que a veces alcanza con éxito, e, incluso, en ciertas ocasiones puede expresar el repudio a un régimen político o buscar ser el medio idóneo para lograr el cambio de las estructuras del gobierno o del país. 
LIMITACIONES AL DERECHO DE HUELGA
La doctrina italiana primero, y luego la española  han señalado la cuestión en torno a una doble perspectiva.
Por un lado analizan los llamados límites internos, consustanciales o intrínsecos al ejercicio del derecho, y por el otro, los llamados límites externos.
En Francia, la cuestión se ha planteado  desde la noción de abuso de derecho. 
Así la jurisprudencia de ese país aplica la fórmula clásica de que el reconocimiento del derecho de huelga, no puede tener como consecuencia la exclusión de las limitaciones que deben serle impuestas como a cualquier otro derecho para evitar su uso absoluto.
De este modo, los límites internos estarían delineados por la valoración político-social que se hace en un momento determinado del fenómeno (modelo), y por la modalidad en que se ejerce la huelga. Para ello, se parte de un concepto de huelga teñido de las valoraciones político-sociales derivadas del modelo, y, todo lo que no encaje dentro del concepto construido se tornará ilícito o, cuando menos, despojado de la protección del orden jurídico.
Dentro de este tipo de límites estarían las llamadas modalidades atípicas de la huelga, por cuanto cualquier conducta que no se corresponde con el “tipo conceptual” quedaría fuera de la tutela jurídica.
Por su parte, los límites externos, estarían indicando la protección de otros derechos y bienes jurídicos de igual o superior jerarquía que la huelga, que eventualmente se puedan ver lesiones por  ésta.
Como puede verse, habría límites al derecho de huelga, cuando ésta es considerada en si misma (internos), y también es función de la tutela de esferas jurídicas de terceros (externos)
Todo parece indicar que la teoría  del abuso del derecho, aplicada por la jurisprudencia francesa, viene a coincidir con los límites internos, en tanto que tal criterio se ha referido a algunas modalidades de la huelga (paros intermitentes, huelga trombosis, ocupación del lugar del trabajo, piquetes, etc). 
Se podría afirmar que este proceso de elaboración conceptual en torno a los límites internos queda definitivamente maduro en los primero años de la década del 60, y estaría cimentada sobre cuatro ejes fundamentales a saber: 

  1. El derecho de huelga, como cualquier otro tiene límites intrínsecos, delineados por la función que el sistema jurídico le asigna. D e ahí que los autores promotores de esta corriente asignen al derecho de huelga la función exclusiva de la tutela de los intereses económico-profesional del trabajador;
  2. El conflicto es indeseable y por vía de consecuencia las partes en pugna deben respetar las reglas de juego” impuestas por la sociedad; debe existir cierta proporcionalidad de sacrificios entre las partes de la controversia;
  3. La huelga debe respetar ciertos principios contractuales establecidos pro el derecho común, como la buena fe, la correción la equivalencia de sacrificios, la necesidad de preaviso al empresario, etc.; y,
  4. La celebración de un convenio colectivo, supone un deber de paz inmanente, por lo que cualquier conflicto que estalle dentro de la vigencia del convenio resultará ilícito.

Como puede verse, esta concepción tiene un claro cuño civilista, e intenta imprimir este sello al derecho del trabajo, más precisamente al Instituto más atípico de esta rama del de recho.

CAMERLYNCK-LYON Caen; “Droit du travail”, París, Dalloz 5ª Ed. Pp. 561 y ss.; JAIVILLIER, Jean claude; “Derecho del Trabajo” cit. pp. 496 y ss. N° 645 y ss.
En este sentido; OJEDA AVILÉS Antonio; “Derecho Sindical” cit. pp. 362/363; por su parte, CARINCI, DE LUCA TAMAJO, TOSI y TREU, ubican esta doctrina a fines de la década del 40 y comienzos de la del 50; véase “Il Dirito Sindacale” cit. pág. 359.

MANTERO ALVAREZ, Ricardo. Teoría de los Límites. En: “Limites al  Derecho de Huelga”. Ed. Amalio Fernández  Montevideo 1992. Pp. 53-63.


  ARÉVALO VELA, Javier: “Derecho Colectivo del trabajo”, pp 165.

  GONZÁLEZ NIEVES, Orlando: “Aspectos Jurídicos de la huelga”, pp 237 y 238.

  ERMITA URIARTE, Oscar. “Apuntes sobre la huelga” Ed. “Fundación de Cultura Universitaria”. Montevideo, 1983 págs. 7-9,12

  DE LA CUEVA, Mario: pp. Cit. Tomo II, pp. 767 y siguientes.

  DE BUEN, Néstor: op. Cit., tomo II, pp 739 a 741.

  GUERRERO FIGUEROA, Guillermo: “Derecho colectivo del trabajo”, pp 172 a 179.

  ARÉVALO VELA, Javier: “Derecho Colectivo del trabajo”, pp 166.

  GONZÁLEZ NIEVES, Orlando: “Aspectos Jurídicos de la huelga”, pp 250 y 251.

  GIUGNI, Giro; “Diritto Sindacale”... cit. pp. 227 y ss; CHEZZI-ROMANAGNOLI “Il Diritto Sindacale” cit. pp. 2227 y ss: CARINCI-DE LUCA TAMAJO-TOSI-TREU; “Il diritto Sindicale” T.I., UTET 2ª Ed. Torino 1987 pp. 379 y ss; VALDES DAL RE, Fernando; “Limites al derecho de huelga, apuntes críticos” cit. pp. 607 y ss. SALA Franco, Tomás y ALBIOL MONTESINOS, Ignacio; “Derecho Sindical” cit. pp. 382 y ss; PALOMEQUE LÓPEZ Carlos M.; “Derecho Sindical Español” cit.  pp. 248 y ss; OJEDA AVILÉS, Antonio; “Derecho Sindical” cit. pp. 382 y ss.

  CAMERLYNCK-LYON Caen; “Droit du travail”, Dalloz 5ª Ed. Pp. 561 y ss.; JAIVILLIER, Jean Claude; “Derecho del Trabajo” cit. pp. 496 y ss. N° 645 y ss.

  CAMERLYNCK-LYON Caen; “Droit du travail”, París, Dalloz 5ª Ed. Pp. 561 y ss.; JAIVILLIER, Jean claude; “Derecho del Trabajo” cit. pp. 496 y ss. N° 645 y ss.

  En este sentido; OJEDA AVILÉS Antonio; “Derecho Sindical” cit. pp. 362/363; por su parte, CARINCI, DE LUCA TAMAJO, TOSI y TREU, ubican esta doctrina a fines de la década del 40 y comienzos de la del 50; véase “Il Dirito Sindacale” cit. pág. 359.

  MANTERO ALVAREZ, Ricardo. Teoría de los Límites. En: “Limites al  Derecho de Huelga”. Ed. Amalio Fernández  Montevideo 1992. Pp. 53-63.

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